Maldita idiota, si es que te llego a ver te mataré, porque cuando pienso en ti me dan ganas de vomitar, eres despreciable, guarra y estúpida, te crees linda, perfecta y dueña del mundo con tu edad adolescente y esa chasquilla de imbécil, pero no eres más que una pendeja mimada a la que si tuviese en frente le daría una patada, porque a pesar de saber quien soy y de haber visto cosas que NO te importan decides pasarme a llevar de esta forma Y NO ME DIGAS QUE NO!, espero que esta sea la última vez que vuelva a saber de ti, de lo contrario iré a la puerta de tu casa y prenderé fuego a tus cortinas: ES UNA AMENAZA IDIOTA!!!!
No sé por qué aún le busco, trato de extrapolar la realidad al punto imaginario en donde me encuentro. Sigo atrapada en el calor que una vez me dio, ¿quién sabe del mañana estruendoso? Cada semana el mundo muere, para resucitar al día siguiente en que ya me he ido. Vuelvo a recordar los intereses contrapuestos que hemos sostenido. Corto. Ya no hay nada que lo sostenga. Se ha dormido todo lo que te podría haber dado, sólo quedan restos de la utopía que había diseñado para ti. Ahora no hay tiempo para un adios, simplemente nos qudamos en el lapso eterno de nuestra rutina. Ahora (y por fin) somos normales, y lo detesto. Pienso que en que no volveré a equivocarme tan drásticamnete como la última vez, en estos mometos es bueno recordar que nos hizo llegar aquí. Ahora sólo estamos tu y yo y nustra soledad, acompañandonos y esperando la destrucción de lo poco un nada que nos queda, lo que somos, lo que quisimos ser.....
Y me senté a pensar...¿esto es todo lo que pasará? ¿o mi plan maligno hacia la felicidad ha surtido algún efecto?, a veces no creo nada, es más, a veces creo que lo único que pensé fue exactamente eso...estar aquí sentada. No se si la gente se preguntará las mismas cosas que yo, pero cada uno tiene algo que contar. No se si hay brújula que indique lo mejor, pero ya sería bueno que por lo menos nos conocieramos y nos sinceráramos. No he dicho nada aún, ni quiero decirlo. Hoy no es un buen día, ninguno lo es, o todos son buenos días...no, lo que sucede es que nuevamente todos los días son iguales y recuerdo aquella vez en que quise alcanzar el cielo y termine comiendo cemento, muchas emociones juntas no son buenas, terminan comiendote las neuronas. Ahora creo que ya se un poco más hacia donde va todo esto, hacia ninguna parte en particular (eso sonó un poco redundante). ¡¡¡Pero que vidas he debido escuchar hoy!!!, nada es un real problema, somos pretenciosos en crear situaciones inexiste...
Comentarios
Publicar un comentario