en.casilla
Acá termina mi semana, sentada frente al pc, como todos los días, comienza el tan preciado fin de semana, para descansar, para carretar, que se yo. Hoy en clases, bueno, cada vez que me aburre una clase ( lo que es seguido) me pongo a escribir las brutalidades diarias (en el sentido de fomes), no tienen ni una gracias, pero ayudan a darme cuenta de como son las cosas, las malas percepciones (erroneas) que me hago de la gente, como emito un tonto juicio prejuicioso y cuando me quiero retractar, ya no interesa, está todo hecho, que divertido. Como me da por pensar cosas que no son, por enredarme con nada, como que me invento mi porpio circo, y lo mas triste es que ya no desbordará en locura, sólo será una tonta neurona desorientada, un rimel más negro, unas hojas más gastada, pero nada que pueda expresar sin represión. Al fin y al cabo uno se decide más por seguridad que por libertad, más por ignorancia que por filosofía, más por cordura que por identidad...