Infalible
Después de todo nada era realmente una mentira. Cuando veo a la gente que camina ahogada en sus propias preocupaciones y envuelta en su desquiciada vida ya no pienso en que todo estan locos sino que viven de la forma mas cuerda posible jugando su propio juego y comiendose sus temores. Hoy soy como todos y me rio de sus chistes digo "todo esta bien, solo hay que seguir" me trago mis propias mentiras con una gigantesca sonrisa y todos lo creen, hasta yo lo creo y así dejo que pasen mis días todos iguales todos mejores. Y cuando llega la noche la gente desaparece solo quedo yo, yo y todo esto ahí es cuando pienso que tal vez el destino existe y que se ensaña conmigo... entonces lloro.