Semana
No sé por qué aún le busco, trato de extrapolar la realidad al punto imaginario en donde me encuentro. Sigo atrapada en el calor que una vez me dio, ¿quién sabe del mañana estruendoso? Cada semana el mundo muere, para resucitar al día siguiente en que ya me he ido. Vuelvo a recordar los intereses contrapuestos que hemos sostenido. Corto. Ya no hay nada que lo sostenga. Se ha dormido todo lo que te podría haber dado, sólo quedan restos de la utopía que había diseñado para ti. Ahora no hay tiempo para un adios, simplemente nos qudamos en el lapso eterno de nuestra rutina. Ahora (y por fin) somos normales, y lo detesto. Pienso que en que no volveré a equivocarme tan drásticamnete como la última vez, en estos mometos es bueno recordar que nos hizo llegar aquí. Ahora sólo estamos tu y yo y nustra soledad, acompañandonos y esperando la destrucción de lo poco un nada que nos queda, lo que somos, lo que quisimos ser.....