Wilson
Al tipo le fue mal. Digamos que después de todo ese sacrificio que pudo haber significado su pobre vida de agricultor altiplánico, ni el se hubiese imaginado que tan buena racha de suerte significaría el final de todo. El problema no es el final en si, sino la clase de final por el que optó sin siquera saberlo.No se que día, ni en que año, ni en que momento, nuestro protagonista se dio cuenta que podía tener una mejor vida logrando algún ingreso extra de un modo simple. Entendamos que la idea "de modo simple" el 90% de la veces significa "ilegalmente", y esta no fue la excepción.
Cierto día este personaje se "topó" con unos "amigos" que le propusieron un negocio. Se trataba de robar vehículos de doble tracción, pasarlos por un paso inhabilitado de la frontera para venderlos, posteriormente, en el país vecino a un precio más barato, a las personas dedicadas a esta actividad se les llama popularmente "choqueros".
Asi que nuestro amigo se dedicó a combinar su loable actividad de agricultor con su no tan apreciable labor de "choquero", pero ¿qué podría salir mal?, mucha gente lo hace, la autoridad sabe que suecede, la polícia sabe que ocurre, pero a nadie le interesa hacer algo al respecto, entonces ¿cuál es el problema?, simple, nuestro individuo aquí aludido no pensó en lo caro que le podría salir un ajuste de cuentas con sus "amigotes" de profesión "choqueros".
Lamentablemente un día sucedió, nuestro portagonista tuvo la mala idea de gastarse el dinero de un "trabajito" que no le correspondia. Lo que desencadenó una serie de hechos que terminaron por enviarlo al otro mundo.
Dos "amigotes" lo tomaron luego de darle una golpiza y dejarlo algo atolondrado, lo subieron a un vehículo 4x4 y se lo llevaron a pasear. Entre pregunta y pregunta le provocaron algunos cortes para que hablara un poco más, pero como nuestro amigo no era muy cooperador, los otros individuos se ensañaron con el pobre.
Así fue que al cabo de una horas pasaron la frontera hacia el país vecino, dandose cuenta de que el tipo estaba muerto y que yacía en posición fetal en el asiento trasero. Entonces, sin nada más que hacer, lo abandonaron en medio del desierto altiplánico, en uno de esos lugares que se suelen llamar "tierra de nadie".
Lo encontraron unos días después, con los pantalones abajo, sin labios ni ojos porque los gusanos se los habían comido. El forense dedujo que el desenso se habría producido por desangramiento, es decir, tuvo la mala suerte de que ninguna de las heridas que le infirieron fue letal, dando lugar a una muerte lenta y dolorosa.
Tiendo a pensar que ni él se imaginó que le esperaria un fin tan indigno, ¿que si se hizo justicia?, claro, como si a alguien le importara el pobre agricultor "choquero" víctima de su propia autoestima y de su mala racha.
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